Cómo leer un tablero de tipos tailandés: por qué una misma divisa ocupa varias filas
Artículo actualizado: 2026-09-17
Mejor tipo EUR · Bangkok: 38,10 — Superrich Thailand — Headquarter Rajdamri 1 · 20 sept, 08:58 → Detalles
Los tableros de las casas de cambio tailandesas contienen bastante más información de la que lee un viajero medio, y justo la parte que se salta es la que cuesta dinero.

Dos columnas, y solo una es la suya
Todos los tableros tienen una columna Buying y otra Selling, siempre rotuladas en inglés, en cualquier ciudad del país.
- Buying es lo que la casa de cambio le paga por su efectivo extranjero. Usted llega con euros, con dólares estadounidenses o con libras: esa es su columna.
- Selling es lo que usted paga para recomprar divisa extranjera con bahts. Es la columna del regreso, la que mirará la víspera del vuelo de vuelta si le sobran bahts.
Al llegar, mire solo la columna de la izquierda. Una casa de cambio puede tener un tipo de compra excelente en euros y uno mediocre de venta, o al revés, y las dos clasificaciones no se parecen entre sí.
Una divisa, varios precios
Este es el punto que sorprende. Una línea de divisa casi nunca es una sola línea. Bajo el rótulo EUR verá dos, tres o cuatro filas separadas por denominaciones: los billetes grandes por un lado, los pequeños por otro. El tipo no es el mismo.
La lógica es sencilla. La casa de cambio tiene que devolver esos billetes al circuito mayorista, y manejar cien billetes de 5 € cuesta más trabajo que manejar cinco de 100 €. La diferencia entre el mejor tramo y el peor ronda habitualmente entre el 1 y el 2 % dentro de la misma divisa, el mismo día y en la misma ventanilla.
De ahí salen dos consecuencias prácticas. La primera: pida en su banco los billetes más grandes que le den antes de salir de casa. La segunda: cuando compare dos casas de cambio, asegúrese de estar leyendo la fila que corresponde a los billetes que lleva encima y no la fila más vistosa del tablero.
El estado del billete también cuenta
Un billete roto, pegado con cinta, escrito a bolígrafo o lavado en la lavadora se paga peor o directamente se rechaza. Tailandia es más estricta en esto que la mayoría de los países. Revise los billetes en la ventanilla de su banco, no delante del mostrador en Bangkok.
El caso del euro
El Banco Central Europeo dejó de emitir el billete de 500 € en 2019 y las oficinas bancarias españolas ya no lo entregan. En la práctica, la denominación más grande que tendrá en la mano es la de 200 €, y con más frecuencia la de 100 €. No es un inconveniente: esas dos cifras caen en el tramo alto de prácticamente todos los tableros tailandeses.
Lo que sí conviene evitar es viajar con un fajo de billetes de 10 y 20 € reunidos a lo largo de los meses. Esa es exactamente la situación que le hace perder el tramo superior sin enterarse.
Si viaja desde América Latina
Aquí el consejo cambia, y conviene decirlo sin rodeos: los pesos mexicanos, colombianos, chilenos o argentinos, los soles peruanos y el resto de monedas latinoamericanas no figuran en los tableros de las casas de cambio tailandesas. No es una cuestión de tipo malo: sencillamente no aparecen en la lista.
Si sale de Ciudad de México, Bogotá, Santiago, Buenos Aires o Lima, la divisa que debe llevar en efectivo es el dólar estadounidense, comprado en su país antes de salir. El dólar está en el primer tramo de calidad de todos los tableros tailandeses, junto al euro, y lo compra cualquier ventanilla con licencia del país. Llevar su moneda nacional en billetes le deja sin la mitad de las opciones que describe esta guía.
La diferencia entre las dos columnas es el margen
Reste el tipo de venta al de compra y obtiene el margen de la casa. En euros, en una calle de Bangkok donde diez casas de cambio se miran unas a otras, ese hueco es estrecho. En una divisa rara y en una ciudad fronteriza puede ser varias veces más ancho. Como regla general, cuente entre el 1 y el 3 % para el conjunto de la operación, y de ahí vive el negocio.
Ese margen es también la razón por la que un viaje de ida y vuelta euro → baht → euro le cuesta dos veces. Si ya sabe que volverá con bahts sin gastar, cambie un poco menos al llegar.
El tipo interbancario no es un tipo de ventanilla
La cifra que ve en una aplicación financiera o en un buscador es el tipo interbancario, aquel al que los bancos se intercambian divisas al por mayor. Ninguna casa de cambio se lo va a ofrecer, porque ninguna trabaja a pérdida.
Úselo como referencia, no como promesa. Una buena casa de cambio de Bangkok se le acerca mucho en euros; un mostrador de hotel se aleja bastante. Lo que le dice si el tablero que tiene delante es correcto es la distancia, no la cifra absoluta.
El tipo del tablero es, en principio, el tipo final
En las cadenas con licencia que seguimos, el tipo del tablero es el que se aplica: sin comisión añadida después, sin gastos de gestión. Si alguien le anuncia una cifra y luego añade una comisión al contar, usted no está en una casa de cambio con licencia y es momento de marcharse.
Dos gestos que no cuestan nada: pedir que le enseñen el importe en bahts en la calculadora o en la pantalla antes de entregar sus billetes, y recontar en la ventanilla antes de alejarse. El personal lo da por hecho y nadie se ofende.
Leer un tablero en treinta segundos
- Localice la columna Buying.
- Busque la fila de su divisa y después el tramo de denominación que corresponde a sus billetes.
- Multiplique mentalmente por el importe que quiere cambiar, redondeando.
- Compare el resultado con el mejor tipo publicado hoy en la ciudad en la que está.
- Si la diferencia pasa de un par de puntos porcentuales, camine cincuenta metros más.
Los tipos se mueven varias veces al día con el mercado. Las clasificaciones de este sitio se leen de la web de cada casa de cambio cada pocos minutos, pero el tablero colgado en el local sigue siendo el único que obliga.
Cuándo no compensa
Si va a cambiar el equivalente a 100 o 200 € para un fin de semana, esta página no le va a cambiar la vida. Entre una casa de cambio buena y una mediocre, la diferencia son entonces unas decenas de bahts: el precio de un café. Entre en la ventanilla más cercana y dedique el tiempo a otra cosa.
El cálculo empieza a ser real a partir de unos cientos de euros o de dólares, y serio por encima de mil. También sobra si no piensa usar efectivo prácticamente nunca: en un viaje de trabajo de hotel internacional pagado con tarjeta de principio a fin, la cuestión no se plantea.
Y no haga un trayecto en taxi para ganar medio punto porcentual. El viaje cuesta más que la mejora. Compare dentro de su barrio, no de un extremo a otro de la ciudad: para eso existen las clasificaciones por ciudad, empezando por la de Bangkok.
La continuación lógica está en qué divisa llevar y en lo que le van a pedir en la ventanilla.